Cómo limpiar la cama y reducir los ácaros del polvo

Mathias Rodriguez
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Para limpiar la cama, prioriza lavar la ropa de cama, secarla completamente y reducir el polvo. No hay aquí un aerosol casero que permita prometer una cama libre de ácaros y bacterias para siempre.

Ácaros, alérgenos y bacterias: no son lo mismo

Los ácaros del polvo son animales diminutos, no bacterias. La EPA explica que sus restos y excrementos pueden desencadenar síntomas de asma en personas alérgicas a ellos. Limpiar ayuda a reducir la exposición; no equivale a esterilizar el colchón ni garantiza que desaparezcan las alergias.

Rutina semanal para sábanas y almohadas

  1. Retira sábanas, fundas y protectores lavables. Comprueba las etiquetas antes de elegir el programa.
  2. La EPA recomienda lavar la ropa de cama en agua caliente una vez por semana. Respeta la temperatura admitida por cada tejido; no apliques sin más el mismo lavado al colchón o a una almohada no lavable.
  3. Seca todo por completo antes de volver a hacer la cama. Si una pieza sigue húmeda, espera.
  4. Usa fundas antipolvo para almohadas y colchones y mantén su limpieza según las instrucciones del producto.

Cómo reducir el polvo alrededor del colchón

Limpia las superficies con un paño húmedo y aspira alfombras y muebles tapizados semanalmente. La EPA recomienda aspiradoras con filtro HEPA para reducir la acumulación de polvo y que las personas con asma o alergias se mantengan fuera de la zona durante el aspirado.

En el colchón, utiliza únicamente el procedimiento permitido por su fabricante y revisa costuras y superficie sin empaparlo. No todos los modelos admiten vapor, lavado ni volteo: una pauta universal de girarlo cada tres meses no sustituye sus instrucciones.

Límites de los métodos caseros

  • Aceite esencial: no se recomienda rociar el colchón con una mezcla sin una validación del producto, la dosis y el procedimiento para ese material.
  • Vapor: no se presenta como una desinfección garantizada. Si el fabricante lo admite, sigue sus indicaciones de uso y secado; no improvises un tratamiento para cualquier colchón.
  • Sol: dejar el colchón al sol no permite asegurar que desaparezcan todos los ácaros, bacterias o alérgenos.
  • Perfume: que huela fresco no demuestra que esté desinfectado. La EPA señala que algunos limpiadores y ambientadores pueden desencadenar síntomas de asma.

Humedad y problemas que requieren otra solución

La EPA aconseja mantener baja la humedad interior, idealmente entre el 30 y el 50 %, y corregir fugas o fuentes de humedad para controlar el moho. No tapes un colchón húmedo con sábanas limpias para ocultar el problema. Si hay humedad persistente, moho visible o un olor que vuelve, consulta las instrucciones del fabricante y solicita una evaluación de limpieza o sustitución según el daño.

Si tienes asma o alergia, acuerda con tu profesional sanitario qué desencadenantes debes reducir. La limpieza doméstica acompaña ese plan y no sustituye el tratamiento.

Imagen y lectura relacionada

La promesa de la lámina de rociar un producto y no volver a saber de ácaros y bacterias no constituye una garantía. No la utilices como receta de limpieza.

Ver lámina sobre limpieza de la cama
Lámina antigua azul con una ilustración de ácaros y una promesa de eliminación permanente

Consulta también la guía de cómo limpiar un colchón: manchas, derrames y secado. Distingue el cuidado de la funda y del núcleo según las instrucciones del fabricante.

Fuente consultada el 19 de octubre de 2026: Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), «Asthma Triggers: Gain Control», apartados sobre ácaros, moho e irritantes químicos; actualización del 6 de julio de 2026.

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